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Blancos copos helados empujados por el viento. El verde de la naturaleza pierde su rigidez, ahora el embriagador y puro blanco rodea las superficies negras transformándolas en pequeños mares cándidos. La nieve es poco corriente, y en ello radica su divinidad. La armonía con la que juega ella es quizás tan magna como la de las gotas desprendidas en un día lluvioso, pero su irregularidad le da la victoria ante todos los temporales. Pluguiera yo que la nieve no tornase durante un tiempo, para hacer el reencuentro mucho más alentador y perfecto. No verla durante siglos, sí, este es el núcleo del amor. Perderlo todo esperando algún día volverlo a tener. Miro por la ventana, lentamente todo va cogiendo la forma y el color que yo ya espero. Por unos instantes dejo la mente en blanco, dejo de pensar en mí y en el mundo, mis pensamientos se mezclan con la caída de los copos y de la tierna melodía que suena de fondo. Heaven Beside You, del Unplugged de Alice in Chains. Que sea esta canción la que acompañe a mis palabras, que sea ella y la nada más eterna e invisible.
¡JAJAJA, Joder, que hace mucho tiempo que no nieva por estos paramos!
-Radikal- "¡Matad al infame!"