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Allí donde comiencen y se enreden tortuosos ríos, dónde la naturaleza torne a la vida y reniegue a los falsos Dioses sus poderes, allí querría morir yo. Todos sujetos a nuestros inquebrantables castillos de papel, pero por siempre libres de las viejas glorias de los hombres, y por supuesto libres de nosotros mismos. En el lugar del que hablo, la música no es necesaria para la vida, toda arte es fútil y superflua, no se sueñan ya con mundos utópicos e inalcanzables. Consigues, indiferentemente de tu condición, acariciar la vida. Eriales sonrosados por atardeceres, nubes brunas envolviendo a las estrellas más brillantes.
Volver al estado primitivo, prescindir de todas nuestras artificiales y anodinas vidas, y renunciar al poder milenario. Pensamientos panteístas más allá de las murallas ilusorias, barbitúrico mundo sideral iluminado por las llamas del infierno.
Cruces invertidas, rosas negras y ángeles castrados, un mundo en el que los miedos de Sidartha, Nietzsche y los propios desaparezcan por completo. Por desgracia mis miedos no están basados en nada....
Quiero que las notas que escapan de las guitarras, las líneas que trazan la tinta, y la bohemia celulosa no sean necesarias para la vida.
Quiero ser feliz...
-Radikal- “Matad al infame”
Realmente bonito.
Comentario de Kurt Angle el el 02/09 a las 22:22